Friday, June 19, 2009


UN DÍA SIN MÚSICA
Por Gloria González Fernández
Imagínese usted un día sin música. Cero canciones mientras las señoras hacen su quehacer, nada de rancheritas o norteñas en los taxis, olvídese del coro en las misas, de la música en las fiestas, bodas y quinceañeras. Imagine los noticieros sin cortinillas musicales y las películas y telenovelas sin música de suspenso. Estoy segura de que este escenario le resultará nada deseable.
Por algo, la música es una industria millonaria en todo el mundo.
Sólo por poner un ejemplo, las ventas de música grabada fueron de 18 billones y medio de dólares en el mundo el año pasado. Claro, sin contar la piratería.
Pues bien, para que podamos disfrutar de la música, se necesitan compositores, arreglistas, ejecutantes, intérpretes, ingenieros de sonido, productores, etcétera. Y entonces surge la pregunta ¿dónde estudian o se forman todas esas personas que participan en esta industria?
El punto al que quiero llegar es a la importancia que tiene en la vida de la ciudad el surgimiento del centro de artes musicales. En Tijuana, si bien existen desde hace muchos años varios esfuerzos de enseñanza musical, hoy nos encontramos frente a la consolidación de un proyecto educativo y de infraestructura que dará más formalidad a la amplia y añeja tradición musical de la ciudad. Por algo Tijuana ha tenido fama de ser un semillero de músicos de diversos géneros.
Considero que a la posibilidad de formar músicos, habría que agregar otras oportunidades. La tecnología está jugando un papel cada vez más destacado en la manera en que escuchamos música. Por ejemplo, el 25% de las utilidades de las compañías disqueras el año pasado fueron por descargas en internet.
Las estadísticas también señalan que la gente está hoy más interesada en asistir a conciertos, en poner su canción favorita como tono de su teléfono y en compartir música en línea. Todas estas son áreas de oportunidad relacionadas con la educación musical.
También las formas de “vender” los productos musicales están cambiando, al menos de medios. Hoy se promueven además de en la radio, en celulares, comerciales de televisión, descargas gratuitas de internet o estaciones de radio virtuales. Otra coyuntura para mercadólogos, comunicólogos o simplemente entusiastas de la promoción musical tijuanense.
Según la Federación Internacional de la Industria Fonográfica, las compañías disqueras gastan el 20% de sus utilidades en desarrollar el talento de sus artistas. En Tijuana tenemos mucho y muy pronto, con la oferta del Centro de Artes Musicales, un espacio para encausarlo.
La música es ya imprescindible en la vida del ser humano. Nos acompaña en todos los estados de ánimo, nos llena de gozo o de tristeza. Bienvenida siempre la música.

ESPERANZA Por Gloria González Fernández
Invitado por la Secretaría de Turismo, la semana pasada visitó Tijuana un grupo de periodistas de distintos medios nacionales. La intención fue que pudieran atestiguar la vivacidad de la región más allá de los balazos, así como la amplísima oferta turística y cultural de la ciudad.
Una de las actividades de su agenda fue la convivencia con un grupo de artistas tijuanenses de distintas disciplinas, evento en el que los reporteros pudieron sentir por unas horas el pulso de esta comunidad que tiene mucho qué decir y que lo hace además con una energía que sigue sorprendiendo.
Aún para los que vivimos en Tijuana es portentoso ver reunido el talento de estos creadores y reconocer tanto los proyectos que se han sostenido por años, como aquellos que están apenas definiéndose.
Lo relevante de este hecho es el interés que despierta Tijuana en el centro del país como fuente inagotable de propuestas novedosas, de vanguardias, de desfachatez para atreverse a mezclar el agua y el aceite y a veces lograrlo.
Entre las conversaciones de esa noche escuché cosas como el replanteamiento de la ciencia a través de la cual debe estudiarse al arte, la Arsología, posición que aunque usted no lo crea se gesta en Tijuana y ha despertado ahora el interés de distintos teóricos del mundo. También oí hablar de los avances en el proyecto de la Orquesta de Baja California para llevar a cabo un concierto con esa mezcla de música electrónica y norteña que se ha bautizado como Nortec y que hoy es famosa en otros continentes.
Encontré encantados a los periodistas cuando escucharon del proyecto de Marcos Erre, notable artista oriundo de la Colonia Libertad, al que tal vez usted recuerde porque fue el autor de un gran caballo de troya de dos cabezas que estuvo casi un año en la línea entre 1997 y 98, y que sorprende ahora desde su taller en Estación Tijuana, con una impactante instalación donde hace una interpretación de cómo policías, asesinos y asesinados son a veces indistinguibles.
Los reporteros de revistas y periódicos nacionales estuvieron como yo, frente a todo este torrente de buenas ideas y de valiosas intenciones de proponer una nueva forma de ver a Tijuana, no desde la perspectiva que niega la gravedad de los problemas de la ciudad, y es hipócrita frente a ellos, sino desde una que los transforma en una manifestación, en un lenguaje o en una propuesta.
Lo más importante quizás, fue la sensación de esperanza que da ver el talento de los jóvenes creadores y encontrar en ello una posibilidad de que Tijuana agregue nuevos mitos a su historia, ahora propiciados por su carácter creativo y franco, que ha trascendido en mucho al gobierno, a los funcionarios y a sus instituciones.

Thursday, June 4, 2009

Cuatro Para Tango



Por Gloria González Fernández
Hay muchas cosas en Tijuana que suenan a tango. El tango y Tijuana transitaron por un pasado arrabalero que luego se vuelve célebre y moderno. Ambos nos remiten inevitablemente a un ambiente de furtivas sensualidades, pero también nos dejan escuchar un tono triste que suma tragedias pero que a veces se vuelve eufórico y apasionado.
El tango, cuyo origen es argentino y uruguayo, es hoy universal, por lo que se escucha y se baila en todo el mundo.
Hace unos días, este género se oyó fuerte y enérgico en Tijuana, interpretado por cuatro talentosísimos músicos, que como la mayoría de los tijuanenses, aun sin haber nacido aquí fueron adoptados por la ciudad y ahora la hacen también cada vez más cosmopolita. Tango íntimo es el nombre del proyecto que presentaron. Cuatro para tango el nombre de la agrupación.
También como del tango, de Tijuana se ha hablado últimamente en todo el mundo, desafortunadamente por las razones equivocadas: la violencia, la inseguridad y el dolor de las familias por sus muertos.
Otra vez el tango.
Pero Tijuana se sigue vitaminando con su tradición artística y musical.
Cuatro para tango es uno más de los ensambles de músicos surgidos en el seno de la Orquesta de Baja California y de todo lo bueno que ha traído el talento de los músicos que siguen llegando con ella.
La agrupación interpreta este sonido trágico desde el corazón de cuatro jóvenes que viven en Tijuana, comen en Tijuana, caminan por las calles de Tijuana y se nutren de la experiencia diaria de la vida en esta ciudad tan complicada.
Y los músicos de todos los géneros siguen nutriéndose de esas experiencias para reinventar los sonidos tijuanenses y llenar sus espacios con estas siempre bienvenidas ocurrencias, como lo hicieron en su momento los músicos que tocaron a las grandes bandas en la avenida revolución, luego los rockeros, los metaleros, los punks, los jazzistas, los músicos electrónicos, los nortec, en fin todos los que han alimentado la tradición musical de la ciudad.
Dicen que para bailar tango se necesitan dos… pero en Tijuana, donde nos gusta innovar, se necesitan cuatro, quiero decir, cuatro músicos que toquen para que dos o muchos más bailen, sufran y gocen de este género universal , que en este caso, por alguna razón muy tijuanense, no es tocado con bandoneón, el clásico instrumento con el que se toca en Argentina. Ya ven, así somos.

Friday, May 29, 2009


GENERACION RECESIÓN
Por Gloria González Fernández
Hoy, una de las palabras de moda en el mundo es Recesión. Al buscar este término en internet mediante Google surgieron poco más de 12 millones de entradas y 76 millones para la misma palabra en inglés. Esto nos puede dar una idea de cuántas veces y de cuántas maneras se habla de la bendita palabra.
Pues bien, la recesión es al mismo tiempo causa y efecto de nuestros hábitos de consumo. Esto quiere decir que el haber gastado más de lo que teníamos en nuestras empresas y familias ayudó a que después hubiera recesión, pero que ahora que la hay, lo que consumimos ha cambiado por nuestra falta de liquidez, de créditos o simplemente por un cambio de interés provocado por la crisis.
Frente a estos hechos, los más conservadores tal vez quisieran ver a los jóvenes trabajando con ahínco en la recuperación de empresas, de negocios familiares o de nuevos proyectos productivos. Una imagen tradicional nos llevaría a pensar en jóvenes trabajando doble jornada, descartando vacaciones y diversiones para apoyar a las empresas donde trabajan y con ello a la economía.
Pues bien, parece que lo que en verdad está sucediendo no se acerca a esta imagen. De hecho, la Generación Y, o la generación Milenio, aquella que comprende a los jóvenes que nacieron entre 1979 y 2000 y que hoy tienen menos de 30 años, parecen estar sobreponiéndose a esta crisis de otra manera.
Jornadas cortas de trabajo, una alta inversión de tiempo en redes sociales como Facebook, Twitter y Hi5, gadgets y videojuegos, amplio interés en la farándula y sus productos, en la belleza física, en la música, en los chismes de gruperos, rockeros y poperos, mayor interés en obtener tiempo libre, menos interés en la obtención de altos puestos como medida de su éxito y más interés en trabajar desde casa o sólo por temporadas, son algunos de los nuevos paradigmas de muchos de estos jóvenes.
Por supuesto, los mercados tendrán que adaptarse a estas condiciones. Las maneras en las que se oferten, por ejemplo espectáculos culturales, deberán revalorarse en torno a estos nuevos hábitos: publicidad en línea, correos electrónicos con imágenes vigorosas, radio y televisión por internet, precios más accesibles, eventos y actividades más informales, mayor disponibilidad de información sobre artistas y su obra, más fotografías, más interactividad, más libertad de elegir, más oferta.
Para la Generación Y el trabajo parece ser más un medio para satisfacer necesidades personales y de entretenimiento. En tiempos de recesión, esto parecería ser una fuerte amenaza. Sin embargo, es simplemente una nueva condición y dicho sea de paso, una oportunidad para replantarse nuevos mercados, nuevos negocios, nuevas características en el empleo, en la oferta de servicios, en la educación y en la vida cultural.
Todo cambio implica resistencia y requiere tolerancia y flexibilidad. Aún no sabemos bien cómo van a cambiar las condiciones económicas en los próximos años y qué nuevas preocupaciones puedan surgir. Pero por lo pronto, al menos en el internet hay ciertas evidencias de a dónde van los intereses de sus usuarios. Para la palabra Facebook, Google arrojó mil doscientos cuarenta millones de entradas, es decir más de mil cien millones más que de la palabra recesión.

Friday, May 22, 2009

Sacar un conejo del sombrero

Por Gloria González Fernández
Mi sobrina tenía 8 años el día que me pidió ayuda para hacer una tarea sobre las gramíneas. Con mucha seguridad, le pedí que me trajera un libro que estaba en el estante de la sala. Cuando encontramos la información que buscaba, volteó a verme como quien ve a un mago sacar un conejo del sombrero… Con azoro me preguntó que cómo podría saber que la información que buscábamos estaría ahí… -“pensé que la íbamos a sacar del internet”, -me dijo. La respuesta era muy sencilla, le pedí el tomo con la letra G del diccionario enciclopédico. Ese fue para ella su primer enamoramiento con un libro. Desde entonces, es una ávida lectora de todo tipo de textos.
Traigo esta historia a colación con motivo de la Vigésimo Séptima Edición de la Feria del Libro que se celebra actualmente en Tijuana.
Según datos de la Encuesta Nacional de Lectura realizada por CONACULTA, el 44% de la población del país no lee libros de ningún tipo, mientras que en el noroeste del país, más de una tercera parte de la población no acostumbra leer ni libros, ni periódicos, ni revistas.
Según la encuesta nacional, los mexicanos compramos alrededor de 3 libros al año y el 40% nunca ha ido a una librería.
Pero aún si hablamos de los que leen, el 42% acostumbra leer libros escolares, lo que nos puede dar una idea del nivel de información que obtenemos de los libros y la importancia que tiene estimular a los maestros como agentes promotores de la lectura, apoyar bibliotecas y ferias como la que se celebra ahora en la ciudad.
Vale decir que de los encuestados, la mitad no pudo recordar el último libro que leyó, ni mencionar su libro y autor favoritos.
En los tiempos de las redes sociales por internet, los chat romos y el correo electrónico, la buena noticia para los libreros es que apenas el 1.8% de los entrevistados optaría por leer o bajar los libros gratis de internet.
Si bien, las diferencias en el comportamiento de lectura están relacionadas con edad, escolaridad, nivel socio económico, libros a los que tuvo acceso en su infancia, ubicación geográfica, etc. lo importante en todo caso es destacar el papel que tienen los padres y familiares en el desarrollo del gusto por la lectura, a través de la práctica de leer a sus hijos, de estimularlos a que lean libros que no son de la escuela y de regalarles libros. En ese sentido es importante desarrollar programas específicos dirigidos a la familia que promuevan y apoyen el papel de los padres en esta tarea.
Sé que los tiempos son difíciles y que la recesión nos obliga a ser cuidadosos con el gasto. Sin embargo, leer, estar informados, conocer otras opiniones, en fin, tener una mejor educación, pueden ser herramientas para mejorar nuestra calidad de vida en el presente y en el futuro. Además, muchas veces, de una gratísima manera.

Imaginen ustedes que según la misma encuesta, un 70% nunca recibieron un libro como regalo de sus padres o familiares. Hoy tenemos una oportunidad para hacerlo. Vayan a la feria.

Thursday, May 14, 2009

TIJUANA, en campaña



Por Gloria González Fernández...
Hace unos días iniciaron las campañas a las diputaciones federales y con ello, los anuncios, las brigadas, los espectaculares, las entrevistas, las promesas.
Sin duda, entre los temas que más preocupan a los candidatos están la inseguridad, la salud pública y la crisis económica. Hay motivos suficientes para estar interesados en estos temas. Sin embargo, hay otros asuntos que deben acompañar el interés por el bienestar de Tijuana: los que tienen que ver con el desarrollo de sus ciudadanos y con la posibilidad de hacer viable a esta ciudad en el futuro. Me refiero específicamente a la cultura y las artes.
Tijuana se ha vestido siempre con los colores de la vanguardia. Una vez el cineasta Luis Carlos Carrera, (ganador de la palma de oro en Cannes) me comentó que creía que las ciudades del futuro serían como Tijuana, crisoles de costumbres, de visiones distintas, de experiencias creativas como las que siguen despertando en las muy diversas zonas de la ciudad.
Creo que a Tijuana hay que entenderla así, a veces distanciada de familia a familia, de calle a calle, de colonia a colonia y por lo tanto, única, ilimitada en sus expresiones de la vida diaria, pero también de la cultura y las manifestaciones artísticas.
Ojalá los candidatos de los distintos partidos vean en el apoyo a la promoción cultural un campo qué abonar para el futuro, que asuman en ello la ambición de ver a Tijuana robustecida por sus artistas, sus libros, su legendaria tradición musical, su plástica vibrante y fronteriza.
Basta revisar la experiencia de ciudades como Bilbao, Melbourne, Berlín, Buenos Aires, parte de la red de ciudades creativas del mundo, que vieron en las distintas disciplinas artísticas una puerta al desarrollo.
A quienes resulten elegidos en la contienda, les queda la responsabilidad –y ojalá la tengan clara- de proveer a nuestra tierra de presupuestos y normas que alimenten su capacidad de sobrevivir depresiones y epidemias de malosos y de virus, con el arma poderosísima de la entereza y dignidad de su gente -ojalá conocedora de su historia, ojalá consumidora de su creación artística, ojalá bien educada-.

Thursday, April 2, 2009

Nostalgia



Por Gloria G.
Me acuerdo que todo me asombraba.
Que le robaron la bolsa a Chuchita (¿pero cómo, ¡qué terrible! ¡ya no hay decencia!) Que a Sansón lo agarraron a patadas (¡Es indignante! ¡Pobrecillo! ¡Hay que tener más cuidado en la calle!) Que Pepe el Toro es inocente (¡Les dije que hay mucha corrupción!).
El asunto está en que hoy prácticamente nada me sorprende. Y me molesta muchísimo haber dejado de sentir vuelcos en el corazón cuando me entero de que a fulano lo asaltaron, lo golpearon, lo secuestraron, lo mataron.
¿En qué momento perdí esa desventurada sensibilidad? Tengo la impresión de que Tijuana me la robó. Y eso me indigna.
La vilipendiada Tijuana es hoy lo que parecía que era. Una ciudad peligrosa, sufrida, emputecida. Aunque los que se empeñan en cuidar su imagen insistan en que no, los que la hemos amado siempre sabemos que sí. Algo ha cambiado. Mucho.
Por favor, no me pidan que hable de lo bueno. Ya sé que hay, pero me irrita la cursilería y no es eso lo que me robó el candor.
Hoy atraparon a 11 secuestradores, ayer arraigaron a 23 narcopolicías y 8 siguen prófugos, antier unos malandrines secuestraron un taxista, lo echaron a la cajuela de su carro y en él, asaltaron el negocio de mi tío; hace tres días unos vecinos encontraron a uno de sus clientes en un charco de sangre, golpeado durante un asalto; hace cuatro días, mi papá sufrió los abusivos golpes de unos malnacidos asaltantes que interceptaron su carro y le robaron todo lo que traía. (Eso tampoco me sorprendió, pero me dolió más que todas las anteriores). ¿Le sigo?
Por favor, alguien ayúdeme a desacostumbrarme a estas historias. Quiero volver a horrorizarme, tener pesadillas y requerir tranquilizantes.